Slackstone II Lab.Yborra
44.00€
La solución natural para preparar agua dialítica.
CONTENIDO: 2 ampollas. Cada ampolla sirve para preparar 40 vasos de 250mL de agua dialítica.
MODO DE EMPLEO:
La preparación del Agua Dialítica con las ampollas del Sistema SLACKSTONE II® , se ha ido perfeccionando hasta llegar a un método muy sencillo, según las experiencias obtenidas desde 1.966 y teniéndose en cuenta los resultados obtenidos:
1.- Se utiliza un vaso de agua natural potable, de aproximadamente un cuarto de litro (250 c.c.) y preferentemente alto. Poner la ampolla en el vaso con la parte más estrecha hacia arriba.
1.1: Se puede utilizar agua mineral si de desea, pero sólo es necesario en aquellos lugares donde el agua corriente sea muy dura. Como norma general utilizar el agua que habitualmente se utilice en la alimentación.
1.2: Se ha comprobado que es mejor no usar infusiones de hierbas para preparar Agua Dialítica, aunque se pueden tomar, evidentemente, en cualquier otro momento.
1.3: Téngase cuidado de no someter el agua preparada a ningún calentamiento, refrigeración o agitación, pues esto desvirtúa su acción. Si se desea calentar o enfriar utilizar un recipiente con agua caliente o con agua fría, e introducir el vaso.
2.- La ampolla de SLACKSTONE II® debe permanecer sumergida en el agua durante 24 horas aproximadamente, de forma que quede cubierta toda la parte gruesa de la ampolla.
La ampolla no debe abrirse ni romperse, lo que no tiene nada de extraño, ya que la energía generada por los cristales del interior de la ampolla atraviesa perfectamente el vidrio y se trasmite al agua. (La ampolla es como si fuera una pila o batería de las que se usan en los aparatos eléctricos).
El color más o menos amarillento de los cristales contenidos en la ampolla, es normal.
Téngase cuidado de no someter el agua preparada a ningún calentamiento, refrigeración o agitación, pues esto desvirtuaría su acción.
Si fuera necesario, se recomienda tapar el vaso con un paño o plástico, para evitar que caiga polvo, insectos, etc.
3.- El Agua Dialítica activada, se tomará inmediatamente después de retirar la ampolla.
4.- Se volverá a llenar el vaso de agua y se sumergirá de nuevo la ampolla, para preparar la próxima toma, 24 horas después.
5.- Cada ampolla sirve para preparar 40 vasos de Agua Dialítica, o lo que es lo mismo, una caja de SLACKSTONE II® (contiene 2 ampollas) sirve para preparar 20 litros de Agua Dialítica. A partir de ese uso, la energía emitida por la ampolla disminuye considerablemente, hasta agotarse.
Recomendamos usar la Tabla de Control que viene en el envase, lo que facilitará el control de las tomas.
Only 1 left in stock
Slackstone II Lab.Yborra
DESCRIPCIÓN
Slackstone II Lab.Yborra consiste en farmacología física (no química) y es un procedimiento físico lógico y contrastado. Se trata de un tratamiento no invasivo, sencillo, no costoso ni molesto y de fácil utilización. Todo ello con la gran ventaja de no producir efectos secundarios ni interacciones.
El sistema Slackstone parte del agua, el disolvente universal, por ser el líquido que más sustancias disuelve. Potenciamos enormemente el efecto disolvente del agua, para conseguir invertir el proceso de cristalización.
En el organismo de muchas personas existen cuerpos cristalinos, formación de cálculos, tales como:
- Cálculos de Riñón (Piedras en el Riñón o Litiasis Renal).
- Cálculos de Vesícula (Colelitiasis o Cálculos biliares).
- Cálculos de Acido Urico (Gota).
- Calcificaciones en las arterias (Arterioesclerosis).
- Residuos y fragmentos (post-Litotricias).
Estas patologías son seguramente las más normales y espectaculares por la gran cantidad de la población que los padecen (20%).
Pero existen calcificaciones y/o microcalcificaciones en otras muchas partes como por ejemplo:
- Sistema Linfático
- Articulaciones
- Senos
- Próstata
- Ganglios
- Músculo cardíaco
- Lágrimas
- Hígado
- Boca y Dientes
- Etc.
Por otra parte, cada vez más existen residuos minerales en el organismo, a consecuencia de medicación, alimentos, polución, traumatismos, etc. Esto hace muy importante la depuración. Dicha depuración es, en la mayoría de los casos, vital para poder aplicar otras terapias y hacerlas más eficaces y receptivas.










