Nuestra amiga la Carnitina

El aminoácido más conocido por todos: La L-Carnitina

 En su momento se clasificó dentro de las vitaminas del grupo B, pero realmente no pertenece a este sector, ya que en realidad se trata de un aminoácido. Es la encargada del transporte de los ácidos grasos desde el citoplasma hasta el interior de la mitocondria, por tanto es fundamental como “carbón” que pone en marcha la “caldera” de energía natural de nuestro organismo, ya que produce la materia prima necesaria para llevar a cabo este proceso. La energía que fabrica es principalmente la responsable del movimiento del músculo estriado, es decir, el corazón y el músculo esquelético. Nuestro músculo más valioso no palpitaría si no contásemos con su presencia. Para la mayoría no es un elemento esencial ni una vitamina, puesto que tenemos las enzimas necesarias para su síntesis, las cuales se alojan en el hígado, el riñón y el cerebro. Pero para producirla sí que son necesarios dos aminoácidos esenciales como son la L – Lisina y la L – Metionina, con ayuda de las vitaminas C y B como precursoras. Por lo tanto, si se produce un déficit de dichas enzimas sintetasas sí que aparecerían trastornos agudos debido a su deficiencia. Así mismo, existen casos de déficit congénito de estas enzimas, en cuya situación se producen múltiples problemas cardiacos entre otros, requiriendo en consecuencia suplementos obligados de L – Carnitina.


Dichas enzimas encargadas de su metabolización son la Carnitina – palmitil – transferasa tipo 1 y la Carnitina – palmitil – transferasa tipo 2. Ambas participan en el proceso de recogida del ácido graso para ser transportado por la Coenzima A hasta el exterior mitocondrial y posteriormente ser movilizado a través de la membrana de dicha mitocondria donde se encuentra la Coenzima A intermitocondrial, encargada de depositarla en el interior de cada una de nuestras células. Se le ha considerado durante años un “quema – grasa”, por el hecho de introducir los ácidos grasos dentro de la mitocondria para utilizarlos en forma de energía. Pero este efecto sólo es respondido si va acompañado de un ejercicio físico inmediato a su ingesta, para poner entonces en marcha dicha cascada metabólica de energía o por el contrario el efecto de la L – Carnitina quedaría perdido. Lo que sí está claramente demostrado, es que utilizada como complemento deportivo de manera regular, disminuye el número de lesiones musculares. En el mundo de la dieta diaria, las carnes rojas son las que poseen una mayor concentración de L – Carnitina, los vegetales apenas la contienen o bien tan sólo pequeñas trazas. Por ello si no consumimos carnes de este tipo debemos poder sintetizarla a través de sus precursores, como son la L-Lisina, la L-Metionina, la vitamina C, las vitaminas B3 y B6 y el hierro. Si falta tan sólo uno de estos componentes básicos el cuerpo no podrá sintetizar la L – Carnitina y entonces sí que aparecerían los síntomas de deficiencia y sus consecuencias para la salud. En el desarrollo fetal el embrión depende de la L – Carnitina metabolizada por la madre. El embarazo es por tanto una causa fisiológica de la bajada de sus niveles en la analítica materna ya que el feto absorbe parte de ella para lograr un crecimiento óptimo. Por esta razón se aconseja complementar con un multivitamínico – mineral que incluya L – Carnitina durante estos 9 meses, para que no sea necesario aumentar el consumo de carne roja, lo cual comportaría más inconvenientes que ventajas tanto para la madre como para la vida del niño. La leche materna tiene mucha más L – Carnitina que las fórmulas adaptadas, por lo que dichas alternativas provocan en muchas ocasiones problemas en la producción de energía del niño. También ocurre en el caso de los bebés veganos que optan por la sustitución de la leche por bebida de soja, puesto que, como bien dijimos, el mundo vegetal posee apenas una mínima concentración de este aminoácido. En estos casos hemos de recordar hacer una dieta rica en los componentes ya citados que actúan como precursores (L-Lisina, la L-Metionina, la vitamina C, las vitaminas B3 y B6 y el hierro). Hay también casos de deficiencia congénita con absoluta dependencia de la suplementación con L – Carnitina. En el año 1973 se descubrió el primer caso de dicha enfermedad, anteriormente se desconocía. Estos pacientes se clasifican en dos grupos: 

 

  1. Con deficiencia sistémica, es decir, ninguna de sus células es capaz de producir dicha sustancia, que es el subtipo más infrecuente.
  2. La llamada miopática, que sólo afecta a las células musculares y es mucho más abundante en la población.

 

 Son en ambos casos consecuencia de defectos congénitos de alguna de sus dos enzimas sintetasas. A parte de dichos casos de origen congénito sus deficiencias también pueden deberse a: 

 

  • Problemas malabsortivos, igual que ocurre con algunas vitaminas.
  • Defectos en su transporte desde el hígado, donde se sintetiza hacia para ser transportada hacia el resto de los tejidos del cuerpo.
  • Situaciones concretas donde sus necesidades se ven aumentadas como son el tratamiento con fármacos anticonvulsionantes basados en ácido valproico; o bien el exceso de consumo de grasas a través de la dieta o incluso personas con un estrés diario muy elevado.

 

 Indicaciones para la toma de L-carnitina: 

 

  • En primer lugar mejora la producción de energía por parte del músculo cardiaco y esquelético, por ello está muy indicada en problemas del corazón, así como en la mejora del rendimiento deportivo. En estos dos casos el complemento más usado es el propionil – L – Carnitina, pero es difícil de encontrar, por ello se opta por la forma sencilla equivalente que es la L – Carnitina.
  • En segundo lugar protege de los estados de hipercatabolismo muscular como es el caso de los enfermos con hipertiroidismo, donde disminuye la masa magra orgánica general por autodestrucción del tejido. En estos casos además impide el transporte de la forma T3 desde el citoplasma hasta el núcleo, por lo que inhibe la hiperactivación metabólica normalizando así el ritmo general del metabolismo.

 

T4 libre o tiroxina ——- enzima desyodasa ——- T3 ——- citoplasma ——- inhibición por parte de la L – Carnitina ——- bloqueo de la entrada en el núcleo de la célula que aumentaría el catabolismo.  Por otro lado, la forma Acetil – L – Carnitina sí que atraviesa la barrera hematoencefálica (BHC) por lo que posee unas virtudes añadidas que no tienen el resto de las formas de L – Carnitina como son las siguientes: 

 

  • Es un antioxidante protector de diversas enfermedades degenerativas del Sistema Nervioso Central.
  • Es un precursor de la Acetil – Colina, neurotransmisor primario del proceso de aprendizaje, por lo que su disminución causaría demencia y disminución de la memoria. Por ello se usa para mejorar el rendimiento mental, disminuir el deterioro cognitivo causado por la edad y frenar las demencias ya instauradas. Funciona muy bien en el tratamiento del deterioro cognitivo si se usa conjuntamente con la Fosfatidilserina y el Gingko Biloba.
  • Aumenta la fertilidad masculina, ya que mejora la motilidad del flagelo característico de las células espermáticas, pues dicho flagelo se mueve gracias al conjunto de mitocondrias que lo rodean. En este caso concreto ha de administrarse a dosis elevadas, esto es en torno a 1’5 gr al día.

 

 

Evidencia científica:

 Tipo A 

 

  • Deficiencia primaria o secundaria del aminoácido; ya sea de tipo nutricional, genética o por transporte.

 

 Tipo B 

 

  • Tratamiento de la angina de pecho crónica estable.
  • Tratamiento d la enfermedad vascular periférica.

 

 Tipo C 

 

  • Tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
  • Complementación en casos de SIDA
  • Deshabituación del alcoholismo
  • Prevención del Alzheimer
  • Recuperación de la arritmia cardiaca
  • Tratamiento de la isquemia cerebral
  • Insuficiencia cardiaca congestiva
  • Demencia senil
  • Depresión
  • Diabetes Mellitus tipo I y II
  • Diálisis (porque se producen pérdidas a través del aparato)
  • Difteria (aunque esta enfermedad se encuentra actualmente erradicada gracias al calendario de vacunación)
  • Disfunción eréctil o impotencia
  • Rendimiento deportivo
  • Fatiga
  • Encefalopatía hepática
  • Corea de Huntington
  • Hiperlipoproteinemia
  • Hipertiroidismo
  • Asteno – espermia
  • Acidosis láctica
  • Cirrosis hepática
  • Mantenimiento de la memoria
  • Después de haber sufrido un Infarto Agudo de Miocardio (IAM)
  • Obesidad
  • Neuropatía periférica
  • Enfermedad de Peyronie (sobretodo a causa de cirrosis hepática alcohólica o bien por traumatismo)
  • Aborto involuntario
  • Tratamiento de la disnea en la dificultad respiratoria crónica
  • Anemia falciforme
  • Recuperación tras la implantación de un by-pass coronario
  • Tuberculosis
  • Mejora de la recuperación post-ejercicio como son la prevención de agujetas.

 

¿Cómo tomarla?

En cualquiera de sus indicaciones se absorbe mejor fuera de las comidas, ya que es un aminoácido. Por lo tanto una hora antes de comer o bien dos horas después. 

¿En qué dosis?

La dosis general sería de 1 a 3 gramos diarios. En toda enfermedad con foco en el Sistema Nervioso Central la forma de administración sería la Acetilada, en el resto de los casos serviría la L – Carnitina de forma libre. 

¿Tiene alguna interacción?

 No se ha descrito ninguna interacción con otros complementos o fármacos. La única precaución es en niños donde la dosis se calcula según el peso, siendo lo más aconsejado unos 250 mg por cada kg de peso, con un máximo de 4 gr al día. Así mismo, ya que posee una acción sobre la hormona T3, es aconsejable no recomendarla en casos de hipotiroidismo, ya que el metabolismo basal de estos pacientes se encuentra de por sí deprimido. 

¿Presenta efectos adversos?

Apenas existen efectos adversos, sólo en situaciones muy específicas se han encontrado casos de molestias gástricas, nauseas o diarrea.

 

CONCLUSIÓN FINAL

 De esta manera podemos comprobar como la L – Carnitina posee un montón de virtudes añadidas, más allá de constituir un gran complemento deportivo, el cual es su uso más conocido y extendido. Nuestro corazón agradecerá hoy esta pequeña lectura, acerca de un aminoácido aún para muchos por descubrir.

Espero que el Centro de Naturopatía al que he llamado Mitierra, haciendo nombre a nuestra “tierrina” asturiana, nuestro Paraíso Natural, nuestro entorno más verde y puro… sea en realidad vuestro propio Centro. Un lugar real donde aprender a cuidaros y donde descubrir una nueva ventana al mundo.

Yo me ofrezco, a pie de remo, para asesoraros de modo directo desde la zona de tienda, como gerente de este bonito proyecto; para acercarme un poco más a vosotros aportando un ritmo diferente desde la sala de tallerescursos y charlas. También de manera más personal e individualizada desde el despacho de consulta privada. Concluyendo así las 3 zonas fundamentales de Mitierra: tienda física, talleres y consultas; de las cuales no solo yo formaré parte, sino todo mi equipo especializado en cada tarea o en cada terapia, para ofreceros lo mejor en todo momento con el personal cualificado para cada caso.

Pero más allá de dicho espacio físico, paralelamente, a través de esta web, deseo llegar a todos vosotros, como un lugar abierto en el que cultivar un poquito cada día, donde Mitierra tendrá su voz y su expansión, pero también donde vosotros estáis invitados a aportar cuanto deseéis, así como a resolver las dudas que os vayan surgiendo. Ya sea a través del blog cargado de dinamismo, o en la pestaña de talleres, o bien en la propia tienda online pudiendo ofreceros 24h de servicio diario para cuanto necesitéis sin moveros de vuestra propia casa, ya sea para demandar una consulta terapéutica mediante un solo click… Pretendemos que todo sea lo más fácil posible para vosotros, con toda la información puesta a vuestra disposición, desglosando cada parte de lo que engloba Mitierra y actualizándonos en lo necesario a cada paso.

Artículo añadido al carrito.
0 artículos - 0.00