¿Quieres comer sano… pero no dejar de comer rico?
Vamos entonces a por la receta de hoy con muuuuchas ganas 😉
Unos Nuggets de pollo, súper crujientes:
- Sin gluten
- Sin harinas refinadas
- Sin lactosa
- Sin azúcar
- Sin nada de aceite
¡Sí! Es posible!!!
¿Qué necesitas?
Para las pechugas
- 2 Pechugas de pollo
- Sazonador pasta
- Pimienta negra
- Ajo en polvo
- Vinagre balsámico
Para el rebozado
- 1 Huevo
- 35g de Harina de avena
- 70ml de Bebida de soja
- 2 cucharadas de Levadura nutricional
- 1 cucharadita de Mostaza
Para el crujiente
- 200g de cornflakes sin azúcar
Para la salsa
- Paté de tomate seco
- Nata de coco
- Sirope de dátil Medjoul
¡Vamos al lío!
Para marinar las pechugas: trocéalas a tamaño medio, rocíalas con un chorrito de vinagre balsámico y espolvorea la pimienta negra recién molida, el sazonador y el ajo en polvo. Dales la vuelta y haz lo mismo por el otro lado.
Déjalas macerando mientras continúas con la receta.
Prepara ahora el rebozado: en un bol con un huevo batido y la harina. Cuando esté todo integrado, ve añadiendo poco a poco la bebida de soja. Por último incorpora la mostaza y la levadura nutricional.
Reserva esta mezcla, una vez obtenida una textura no muy densa pero tampoco líquida, que se adhiera a la carne.
Pesa los cornflakes que necesitas y aplástalos con la mano a tamaño medio, ni polvo fino, pero tampoco en trozos grandes. Resérvalos en un bol limpio a parte.
Ahora ya vamos con lo importante: cogemos cada trozo de pollo y lo pasamos primero por rebozado, escurrimos levemente, y luego al bol de cornflakes. Aplasta un poco cada trozo con las manos para que los cornflakes queden bien pegados a la superficie.
Cuando los tengamos todos, los disponemos en la cesta de nuestra freidora de aire (Airfryer) y horneamos durante 10 minutos a unos 180 grados. Les daremos la vuelta a la mitad de tiempo.
En todo caso, cada freidora es diferente y debemos tener en cuenta los tiempos y los grados. Id revisando la cesta de vez en cuando para que no se os queme, ni tampoco os queden crudos por dentro.
Mientras se cocinan, es el momento de preparar la salsa: en un bol pequeño mezclamos el paté con la nata de coco y un chorrito del sirope. Sólo nos queda incorporar bien todos los ingredientes y quedará lista. Las cantidades aquí son libres, según nuestros gustos de textura, espesor, dulzor, etc.
Pasados los 10′ de nuestra freidora ya sólo nos quedará disfrutar 😀
¡Comiendo rico y sano!







